La brecha del reciclaje confirma una deuda histórica. Solo el 27,1 % de los municipios ha iniciado o mantiene procesos de separación en la fuente, en Ecuador. Si todos generan basura, pero nadie asume plenamente su rol, la pregunta final es inevitable: ¿estamos cumpliendo como Estado, como municipio y como ciudadanos con la corresponsabilidad que exige la ley, o seguimos trasladando la culpa —y la basura— al siguiente tacho?
La gestión de residuos sólidos volvió al centro del debate nacional en 2026, no solo por cómo se cobra el servicio, sino qué se hace realmente con la basura. Un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos, elaborado junto con la Asociación de Municipalidades Ecuatorianas, revela una radiografía contundente: cada habitante urbano genera en promedio 0,9 kilogramos de basura al día, lo que se traduce en 14.193 toneladas diarias a escala nacional. En términos simples, es como si cada día el país llenara más de 700 camiones recolectores grandes, una carga que ningún sistema improvisado puede soportar.
La discusión se intensificó cuando, por decisión gubernamental, los municipios dejaron de cobrar la tasa de recolección mediante la planilla de electricidad. Desde entonces, cantones como Durán, Machala, Milagro, Portoviejo, Chone y General Villamil Playas trasladaron el cobro al impuesto predial, mientras que Quito, Ibarra, Riobamba y Ambato lo incorporaron a la factura de agua potable. El propio informe señala que el 53,8 % de los gobiernos autónomos descentralizados dependían de la planilla eléctrica para recaudar este valor, lo que evidencia que el problema no era solo operativo, sino estructural: se cobraba, pero no siempre se fortalecía el servicio.
Las cifras también muestran que no todas las provincias ensucian igual. Guayas encabeza la producción per cápita urbana con 1,24 kilogramos diarios por habitante, seguida por Azuay con 1 kilogramo y Pichincha con 0,89. En el otro extremo está Zamora Chinchipe, con 0,54 kilogramos diarios. El símil es claro: algunas ciudades viven como si el tacho de basura se vaciara solo, sin importar cuánto se arroje, mientras otras generan menos presión sobre un sistema que ya está al límite.
Más revelador aún es qué tipo de basura producimos. Del total recolectado en zonas urbanas, el 55,8 % es materia orgánica, principalmente restos de comida, y el 44,2 % es inorgánica. Dentro de esta última, el plástico representa el 12,3 %, superando al cartón (5,5 %) y al papel (4,5 %). Es decir, más de la mitad de lo que botamos podría tratarse con compostaje o aprovechamiento, pero termina mezclado, enterrado o acumulado, como si se tratara de un solo tipo de desecho.
La brecha del reciclaje confirma una deuda histórica. Solo el 27,1 % de los municipios ha iniciado o mantiene procesos de separación en la fuente. La Sierra concentra el 86,7 % de la recolección diferenciada, con Carchi como referente, donde el 83,3 % de sus municipios separa residuos en origen. En contraste, el 77,7 % de la basura mezclada proviene de la Costa, y provincias como Santa Elena, Manabí, Guayas y Bolívar registran 0 % de municipios con separación en la fuente. Es como intentar reciclar una botella rota después de haberla enterrado: tarde y mal.
La ley es clara sobre responsabilidades. El artículo 264 de la Constitución y el artículo 55 del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización asignan a las alcaldías la competencia exclusiva de la gestión integral de residuos, mientras que el artículo 14 de la Constitución garantiza el derecho a un ambiente sano. El Gobierno Nacional, por su parte, debe definir políticas, estándares y apoyo técnico; y la ciudadanía, reducir, separar y cumplir normas. Si todos generan basura, pero nadie asume plenamente su rol, la pregunta final es inevitable: ¿estamos cumpliendo como Estado, como municipio y como ciudadanos con la corresponsabilidad que exige la ley, o seguimos trasladando la culpa —y la basura— al siguiente tacho?

Érika Vaca Rodríguez
Relacionista Pública - Máster en Inbound Marketing
Columnista www.vibramanabi.com
15/1/2026