El auge de la inteligencia artificial está generando escasez y subidas de precios en componentes clave para computadoras personales, en particular los chips de memoria. Empresas como Falcon Northwest, dedicadas a la venta de PCs de alto rendimiento, han tenido que afrontar la triplicación del costo de la memoria RAM en cuestión de meses, trasladando este incremento al precio final de sus productos.

“Esto no es una burbuja impulsada por el consumo”, dijo Kelt Reeves, presidente de Falcon Northwest, a The New York Times. “Nadie espera que esto sea un fenómeno pasajero que se acabe pronto”.
Este fenómeno, impulsado por la demanda de gigantes tecnológicos como OpenAI, Meta y Google, podría afectar directamente el costo de las computadoras personales y smartphones para el consumidor.
El crecimiento exponencial de la IA ha provocado que los fabricantes de memoria prioricen a los centros de datos sobre el mercado de consumo tradicional. TechInsights estima que el precio de una PC promedio subirá en Estados Unidos USD 119, o un 23%, este otoño respecto al año anterior, debido al encarecimiento de la RAM y la memoria flash NAND.
Este escenario se explica porque los fabricantes obtienen mayores ganancias vendiendo chips a empresas tecnológicas que construyen centros de datos para inteligencia artificial, en vez de abastecer a compañías de PC y teléfonos.
La consecuencia es una ralentización en los envíos de chips para consumo y precios al alza para los consumidores. “El mercado de la memoria está enloquecido”, señaló Mike Howard, analista de TechInsights, en una reciente conferencia tecnológica.
Al mismo tiempo, Amy Hood, directora financiera de Microsoft, anticipó que los ingresos provenientes de las computadoras personales podrían disminuir debido al impacto de los precios de la memoria.

Cambios en la industria: concentración y nuevas prioridades en la producción
El mercado de la memoria ha pasado de una competencia feroz en precios a una etapa de concentración, donde Samsung, SK Hynix y Micron son los principales proveedores. El auge de la IA ha elevado la demanda de memoria a niveles sin precedentes, desplazando a los clientes tradicionales. Según Jim Handy, de Objective Analysis, la demanda proviene “casi exclusivamente de IA”.
Micron ejemplifica esta transformación: la empresa decidió abandonar su negocio directo al consumidor para centrarse en clientes estratégicos de rápido crecimiento, como los centros de datos de IA.
La compañía está invirtiendo en nuevas fábricas en EE. UU. y Taiwán, pero la capacidad adicional no estará disponible hasta al menos 2027, lo que agrava la escasez actual. Manish Bhatia, vicepresidente de Micron, dijo al medio citado que los clientes están recibiendo solo entre la mitad y dos tercios de la memoria que solicitan.

El papel estratégico de la memoria en la era de la IA
La demanda de memoria para IA no se limita al almacenamiento de datos, sino que es clave para la velocidad y el rendimiento de aplicaciones como los chatbots. La industria está apostando por la memoria de alto ancho de banda (HBM), que permite transferencias de datos mucho más rápidas apilando chips de RAM en vertical.
Nvidia, referente en el sector, utiliza 12 pilas de estos chips en cada paquete de sus procesadores de IA, lo que acelera el procesamiento de información.
Este nuevo contexto ha duplicado o triplicado el precio de los kits de RAM para PC en pocos meses, pasando de USD 105 a USD 250, según PCPartPicker. La presión sobre los precios afecta tanto a fabricantes como a consumidores finales.
A pesar de la crisis, empresas como Falcon Northwest han visto crecer sus ingresos gracias a la clientela dispuesta a pagar por PCs de alto rendimiento. Sin embargo, existe preocupación por el futuro: los compradores de computadoras más asequibles podrían enfrentar sorpresas desagradables si la tendencia continúa.
El auge de la inteligencia artificial está transformando toda la cadena de suministro de chips y elevando el costo de los componentes esenciales. 
Con información de Infobae por Rafael Montoro.
