
La fragata iraní IRIS Dena se convirtió en el centro de la escena internacional tras hundirse este 4 de marzo de 2026 en aguas del océano Índico, a unas 40 millas náuticas de la costa sur de Sri Lanka. Horas después del incidente, funcionarios estadounidenses confirmaron que el buque había sido atacado y hundido por un submarino de la Armada de Estados Unidos, en el marco del conflicto regional que involucra a Irán.
La embarcación, identificada oficialmente como IRIS Dena 75, integraba la Flota del Sur de la Marina de la República Islámica de Irán y llevaba el nombre del monte Dena.

Un buque de diseño iraní y capacidades avanzadas
El Dena pertenecía a la clase Moudge, una serie de fragatas desarrolladas por Irán a partir de diseños previos, aunque en medios angloparlantes fue descrito como fragata pero también como destructor. En persa, el término utilizado es “navshekan”, que se traduce como destructor.
Con un desplazamiento estimado de entre 1.300 y 1.500 toneladas, el buque medía 94 metros de eslora y 11 metros de manga. Contaba con una plataforma para helicópteros, lo que ampliaba sus capacidades operativas en misiones de vigilancia y despliegue.
Uno de sus rasgos distintivos era su sistema de propulsión: fue el primer destructor iraní equipado con cuatro motores de fabricación nacional “Bonyan 4”, cada uno con una potencia de 5.000 caballos de fuerza, lo que le otorgaba una potencia total de 20.000 hp. Además, disponía de un sistema de propulsión transversal en proa para mejorar su maniobrabilidad en operaciones complejas.

Armamento y sistemas de defensa
Según autoridades navales iraníes, el Dena incorporaba mejoras significativas respecto de otras unidades de su clase. Estaba equipado con un sistema de lanzamiento vertical (VLS), una capacidad considerada estratégica, que le permitía disparar misiles de forma más rápida y versátil.
Su arsenal incluía misiles antibuque Qader, misiles superficie-aire, un cañón naval Fajr-27 de 76 mm, un sistema antiaéreo Fath-40 de 40 mm, dos cañones Oerlikon de 20 mm, ametralladoras pesadas de 12,7 mm y lanzadores triples de torpedos de 533 mm.
En materia de detección, incorporaba un radar Asr con cobertura de 360 grados y un alcance aproximado de 300 kilómetros. Su sistema de control de tiro, según la información oficial, podía rastrear hasta 40 objetivos y enfrentarse simultáneamente a cinco de ellos.

Misiones internacionales y presencia reciente en India
Antes de su hundimiento, el Dena había participado en misiones de largo alcance. Junto al buque logístico IRIS Makran, formó parte de la 86ª flotilla naval iraní que realizó entre 2022 y 2023 una misión de circunnavegación global denominada “360 grados”, considerada histórica por Teherán.
Durante la travesía pasaron por Brasil, lo cual generó malestar en el gobierno norteamericano.
La embajadora estadounidense Elizabeth Bagley instó en su momento a Brasil a no permitir el atraque de los buques. “En el pasado, esos barcos facilitaron el comercio ilegal y las actividades terroristas, y también han sido sancionados por Estados Unidos. Brasil es una nación soberana, pero creemos firmemente que esos barcos no deben atracar en ningún sitio”, declaró.
“Seguimos vigilando los intentos de Irán de tener una presencia militar en el hemisferio occidental”, dijo en enero un vocero del Departamento de Estado a Fox News.
En febrero de 2026, el Dena participó en la Revista Naval Internacional celebrada en Visakhapatnam, India, donde también intervino en el Simposio Naval del Océano Índico y en el ejercicio MILAN 2026. Tras el evento, el comandante de la Marina iraní mantuvo reuniones oficiales con autoridades navales indias.

El hundimiento frente a Sri Lanka
El 4 de marzo, en medio del recrudecimiento del conflicto con Irán, el Dena emitió una señal de socorro cuando se encontraba a unas 40 millas náuticas del puerto de Galle, en el sur de Sri Lanka. La Marina srilanquesa desplegó dos embarcaciones y un avión para asistir a la tripulación, en cumplimiento de las obligaciones internacionales de búsqueda y rescate en su área de responsabilidad.
Al menos 180 tripulantes estaban a bordo al momento del incidente. Decenas de marinos fueron rescatados y trasladados al Hospital Universitario Karapitiya, mientras que más de un centenar permanecían desaparecidos en las horas posteriores al naufragio. Las autoridades locales confirmaron también la recuperación de algunos cuerpos y señalaron que miembros de la tripulación habían reportado una explosión antes del hundimiento.
Ese mismo día, funcionarios estadounidenses confirmaron que la nave había sido hundida por un submarino de la Armada de Estados Unidos en aguas internacionales.

Con información de Infobae.
