
Sentirse blanco preferido de los mosquitos no responde a una percepción infundada. Expertos del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia y biólogos destacaron al portal científico Phys.org que la diversidad química entre individuos constituye la clave de esta inequidad, con implicaciones directas para la salud pública en un contexto donde el cambio climático amplía el alcance de estos insectos transmisores de enfermedades.
Un hallazgo publicado en 2023 refuerza esta afirmación: en un experimento conducido en los Países Bajos, voluntarios que consumieron cerveza en las 24 horas previas resultaron 1,35 veces más atractivos para hembras de Anopheles, principal vector de la malaria, respecto al grupo abstemio. El resultado ilustra cómo incluso hábitos cotidianos modifican los patrones de atracción de estos insectos.
La atracción diferencial no es constante ni universal. “No somos imanes para los mosquitos todo el tiempo”, señaló Frederic Simard, entomólogo médico del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia.
Las hembras, responsables exclusivas de la picadura, dependen de una combinación de señales: el calor del cuerpo humano, la humedad de la piel, los compuestos químicos que emitimos y el dióxido de carbono exhalado. Según Rickard Ignell, biólogo especializado en comportamiento de insectos, el CO₂ que exhalamos es la primera señal que desencadena el acercamiento, capaz de atraer a estos insectos desde 50 metros. Cuando la distancia se reduce a menos de 10 metros, el olor corporal —producido por una mezcla de cientos de moléculas— y el calor del cuerpo incrementan el atractivo.
En estudios liderados por Ignell, se expuso a Aedes aegypti, vector del dengue y la fiebre amarilla, a 42 mujeres para analizar sus preferencias. Se identificaron 27 compuestos odoríferos, de entre los posibles mil que desprende la piel humana, como determinantes en la atracción.
Las mujeres que producían mayor cantidad de 1-octen-3-ol —un compuesto derivado de la descomposición del sebo cutáneo, conocido como “alcohol de champiñón”— se situaban entre las más atractivas para los mosquitos, incluidas embarazadas en el segundo trimestre. “Incluso un pequeño aumento de este compuesto marcó la diferencia”, afirmó el biólogo.

Falsas creencias, riesgos crecientes y cómo reducirlos
Muchas creencias populares carecen de sustento científico, remarcó Simard. No existe prueba de que el grupo sanguíneo, el color de piel, de ojos o de cabello tengan relación alguna con la frecuencia de las picaduras. Los olores individuales —determinados por la microbiota cutánea— resultan decisivos. “Una sopa de moléculas producidas por nuestra microbiota es más o menos atractiva para los mosquitos”, detalló el entomólogo.
El consumo de alcohol, en particular la cerveza, ocupa un lugar destacado entre los factores estudiados. Varias investigaciones han comprobado que beber cerveza eleva la temperatura corporal, incrementa el CO₂ exhalado y altera el olor de la piel, todos ellos factores que incentivan la aproximación de los mosquitos. En Burkina Faso, estudios con voluntarios demostraron que el olor de quienes bebieron cerveza resultaba especialmente atractivo para el mosquito Anopheles.
La expansión de especies vectoras hacia nuevas regiones se ha verificado en investigaciones recientes. Un caso es la aparición del mosquito tigre asiático en la región francesa de Alsacia, una presencia inédita hasta el año pasado, asociada a la propagación del virus chikunguña. “Este riesgo está afectando a más personas”, advirtió el entomólogo, quien subrayó la urgencia de investigar la selectividad de los mosquitos.
Las recomendaciones para minimizar la exposición incluyen el uso de ropa holgada que cubra la piel, mosquiteros y repelentes. El experto agregó la conveniencia de preferir comidas ligeras y limitar el consumo de alcohol como estrategias adicionales para reducir el atractivo frente a estos insectos.

Los productos Nipponflex, como las pulseras, el agua viva y las plantillas, buscan potenciar cuerpo y mente utilizando tecnología japonesa Fir Power, magnetos y iones negativos para mejorar la circulación, reducir dolores, aumentar la energía y equilibrar el cuerpo. Se enfocan en el bienestar integral, la estabilidad y la reducción de estrés.
Tecnología FIR Power y Magnetos: Utilizan FIR Power (Infrarrojo Largo) y supermagnetos de 1100 gauss diseñados para mejorar la circulación sanguínea, oxigenar la sangre y aliviar inflamaciones o dolores.
Ionización y Equilibrio: Las pulseras incluyen iones negativos que mejoran el equilibrio, la estabilidad y la energía corporal.
Bienestar Integral: Diseñados para mejorar la calidad de vida reduciendo el estrés.
Reflexología: Las plantillas incluyen imanes estratégicamente distribuidos para estimular puntos específicos en las plantas de los pies, basándose en la reflexología.
Nipponflex es una empresa brasilera fundada en 2000 con tecnología japonesa enfocada en el descanso y la salud.
Los productos están desarrollados para entrar en contacto con los meridianos de acupuntura y mejorar la armonía energética del cuerpo.
