
La moneda gira en el aire. Una escena que se repite en cada estadio del mundo y que ha sobrevivido a una revolución de cambios que transformó para siempre al fútbol.
Desde que la Football Association redactó las primeras reglas en 1863, el juego cambió una y otra vez. Llegaron el tiro penal, las tarjetas amarilla y roja, las sustituciones, la prohibición de que el arquero tomara con las manos un pase de un compañero y, más recientemente, el VAR y la tecnología de línea de gol.
Hoy incluso existen pausas de hidratación que interrumpen el juego en busca de mayor espectáculo y rentabilidad.
El fútbol moderno es más rápido, más tecnológico y más global. Sin embargo, cuando llega el momento de decidir quién saca o qué arco defender, todo sigue dependiendo de una moneda lanzada al cielo.
Cambiaron las reglas, los árbitros y el negocio. Cambió casi todo. Pero la moneda sigue allí, recordando que el fútbol solo puede comenzar de una manera: con todos teniendo las mismas posibilidades. Después, cuando el balón empieza a rodar, la igualdad queda atrás y comienza la historia que nadie puede predecir.

Freddy Solórzano
Escritor / Periodista / Editor Diario La Marea de Manta
25/6/2026
