
Lo mejor que tiene ¡Ayuda! (Send Help, Estados Unidos, 2026) es su sólida unidad narrativa. No se dispersa ni se va por las ramas, no responde a un estudio de mercado ni parece estar preparada para conformar a todos los públicos. Como una auténtica película de su director, Sam Raimi, el espectador debe aceptar lo que tiene o rechazarlo, pero no hay una búsqueda para que nadie se quede afuera. Claro que no, y por eso no es incorrecto colocarla dentro del género terror, justamente un género que divide aguas. Un espectador con estómago fuerte y ganas de sufrir un poco, disfrutará mucho de este relato de venganza que no permite tampoco hacer de la protagonista una heroína intachable.
Linda (Rachel McAdams) es una competente empleada de una empresa. Bradley (Dylan O´Brien), el heredero de dicha empresa, hace caso omiso del respeto que tenía su padre por ella y le niega el merecido ascenso que linda está esperando. Tanto él, como sus amigos, se burlan de ella por su aspecto y por su forma de expresarse. El destino, sin embargo, los deja a ambos varados en una isla remota luego de que el jet privado en el que viajaban cayera en el océano, no dejando ningún otro sobreviviente del accidente. Bradley se burló, en ese mismo vuelo, por un casting que Linda subió On line postulándose para participar de un reality show de supervivencia. La ironía es que todo aquello que a él le parecía inútil, ahora es la única chance que tienen ambos de sobrevivir en esa isla alejada de todo.
Sam Raimi, director versátil pero inicialmente asociado al cine de terror, vuelve aquí a un mundo donde se siente cómodo. Escenas escalofriantes y sangrientas, momentos en los que el espectador no sabe si seguir mirando o entrecerrar por un instante los ojos, todo aquello que desde hace ya 50 años convirtió a Sam Raimi en un referente del género. Las exageraciones y algunos instantes disparados también son el sello inconfundible de la saga de Evil dead (1981). La tensión es alta, el entretenimiento es eficaz y la actuación de Rachel McAdams es memorable. Todo funciona aunque, como siempre en Raimi, algunas cosas queden sueltas y no tengan mucho sentido.
Pero lo más interesante en la trama es el hecho de que Linda es una persona que trabaja bien y sin embargo es menospreciada, postergada y ridiculizada por su nuevo jefe y su entorno. Ella tiene la oportunidad única de cambiar el juego del poder e inicialmente lo hace dándole la oportunidad a Bradley de que cambie. Cómo un villano de película de terror, es primero una víctima de la crueldad monstruosa de las personas normales y luego de un par de oportunidades se lanza sin reparos a defenderse de sus atacantes. Como un verdadero libro de autoayuda, Linda debe aprender que sobrevivir depende de uno mismo y no de los demás. El manden ayuda del título es una ironía en un mundo en el cuál cada uno se salva como puede. No son los tiempos que corren, esta historia se podría haber hecho en cualquier época. Lo que hace que ¡Ayuda! sea original es el tono y el estilo de su director, Sam Raimi.

Santiago Garcia
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