Para Pantone Color Institute, el color del 2026 será el PANTONE 11-4201 Cloud Dancer, un suave blanco, discreto, que pretende alejarse de la sobreestimulación, fomentar la concentración y las expectativas variables de descanso, atención y bienestar mental. Quizá, lo contrario, seguir pensando que las cosas cambian con color, entre de desuso por el desbordamiento del sin sentido, como instalar letras corpóreas en una montaña que solo necesitaba seguir siendo una montaña con su rústica belleza.

¿Qué es el blanco? ¿Es la ausencia de color? Desde la historia occidental equivale a luz, pureza, inocencia, estatus y lo divino; algunas culturas orientales la asocian con la muerte o la enfermedad; científicamente es la fusión de todos los colores, mientras que para la psicología evoca limpieza y frescura que, en demasía, puede profesar frío, esterilidad y distancia, insinuando simplicidad, perfección y neutralidad. Del Paleolítico hasta la modernidad viene en evolución su tonalidad y su significado es contextual. Ciencia y verdad. Este mes, Pantone Color Institute, evaluada como la principal autoridad mundial del color pues anticipa tendencias globales y anualmente publica el famoso "Color del Año" -evento que influye en diseño y moda al capturar el espíritu de cada época-, presentó a PANTONE 11-4201 Cloud Dancer como el color del 2026. Es un suave blanco, discreto. Calma visual. Equilibrado y ligero. Conceptualmente es un golpe de mesa en tiempos de vértigo, furia, inmediatez y ruido, que obliga a reinterpretar percepciones y reconsiderar el papel de la simplicidad y la contemplación. Tras difundir su decisión, el Pantone Color Institute precisó alejarse de la sobreestimulación, fomentar la concentración y las expectativas variables de descanso, atención y bienestar mental. Quizá, lo contrario, seguir pensando que las cosas cambian con color, entre de desuso por el desbordamiento del sin sentido, como las letras corpóreas ubicadas en la montaña de la Universidad Técnica de Manabí, con luces artificiales de colores primarios iluminando sus noches de verano. La montaña era hermosa por su dominante naturaleza rústica. Era una montaña con árboles. Nada más. Era simplemente una montaña con árboles que sobrevivía a pesar de la humanidad y motivaba a la contemplación. Hoy es una montaña a la que le sobran letras y focos. Dicen que el pasado ya fue, pero el futuro no llegó. Tal vez es cuestión de satisfacciones individuales. Es largo el camino del cerebro al corazón. Una página en blanco significa la nada, pero cuando habita en un libro expresa respeto al texto principal y separa secciones, pues algo importante viene o ha terminado. Reflexión y creatividad, ante la aceleración constante. Lo que se resiste, persiste, y hay que soltar y aceptar lo que es más allá de lo que pudo ser. Así, ¿qué es el blanco? No es la ausencia de color.

Néstor Romero Mendoza
Asesor de comunicación política estratégica
Columnista www.vibramanabi.com
18/12/2025
Imagen tomada de las redes sociales institucionales de la UTM