En Ecuador, llegar a la tercera edad debería significar tranquilidad, respeto y garantías para vivir con dignidad después de décadas de trabajo y sacrificio. La Constitución de la República, en su artículo 36, establece que las personas adultas mayores recibirán atención prioritaria y especializada tanto en el ámbito público como privado, especialmente en inclusión social, económica y protección contra cualquier forma de abandono. Sin embargo, mientras la ley reconoce beneficios importantes como descuentos en transporte, devolución del Impuesto al Valor Agregado y rebajas en servicios básicos, la realidad diaria demuestra que muchos adultos mayores aún enfrentan largas filas, trámites complejos y dificultades económicas que limitan el acceso efectivo a esos derechos.
Hoy, miles de adultos mayores dependen de pensiones reducidas o del apoyo familiar para sobrevivir en medio del incremento del costo de la vida. Aunque la normativa contempla que paguen únicamente el 50 % del valor del transporte público y reciban descuentos en energía eléctrica, agua potable y telefonía, en varios sectores del país todavía existen denuncias de incumplimientos, maltrato o desconocimiento de estos beneficios. El artículo 37 de la Constitución garantiza acceso preferente a servicios públicos y privados, pero la ciudadanía se pregunta si realmente existe un control permanente para hacer respetar esos derechos en buses, instituciones y establecimientos comerciales.
La devolución del Impuesto al Valor Agregado representa uno de los alivios económicos más importantes para este grupo vulnerable. En 2026, un adulto mayor puede recuperar hasta 144 dólares con 60 centavos mensuales por compras relacionadas con alimentos, medicinas y salud. Sin embargo, la realidad tecnológica también marca diferencias. Mientras algunos logran hacer sus trámites virtuales con facilidad, otros adultos mayores que no manejan plataformas digitales dependen de terceros para acceder a procesos básicos. El artículo 35 de la Constitución señala que las personas adultas mayores pertenecen a los grupos de atención prioritaria, por lo que el Estado tiene la obligación de simplificar procedimientos y evitar barreras que compliquen aún más su situación.
Existe además un fuerte contraste entre el Ecuador de antes y el actual. Años atrás, muchos adultos mayores lograban sostenerse con pequeños negocios, actividades agrícolas o apoyo comunitario más cercano. Hoy, el incremento de la inseguridad, el desempleo familiar y las dificultades económicas han provocado que muchos adultos mayores enfrenten abandono, soledad y limitaciones incluso para adquirir medicinas. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos, más del 20 % de adultos mayores en Ecuador vive en condiciones de pobreza o vulnerabilidad económica. Esto refleja que los beneficios legales, aunque importantes, no siempre alcanzan para cubrir las verdaderas necesidades de este sector poblacional.
También es necesario hablar de la responsabilidad moral de la sociedad. Muchas veces se exige respeto para los adultos mayores en redes sociales o discursos públicos, pero en la práctica todavía existen ciudadanos que no ceden asientos, conductores que irrespetan descuentos o instituciones donde los trámites se vuelven interminables. El artículo 38 de la Constitución obliga al Estado a desarrollar políticas públicas que fomenten autonomía, integración y participación activa de las personas mayores, pero también deja claro que la protección debe construirse desde la familia y la comunidad. Una sociedad que no cuida a sus adultos mayores termina olvidando su propia historia y sacrificio colectivo.
Hoy, mientras un adulto mayor hace fila bajo el sol para cobrar una pensión, reclamar una devolución o buscar atención médica, muchos recuerdan que fueron ellos quienes levantaron hogares, educaron hijos y trabajaron durante décadas para construir el país que hoy tenemos. Definitivamente, Ecuador no está preparado para garantizar una vejez digna y humana, las autoridades aún ven a nuestros adultos mayores únicamente como una cifra más dentro de las estadísticas nacionales.

Érika Vaca Rodríguez
Relacionista Pública - Máster en Inbound Marketing
Columnista www.vibramanabi.com
28/5/2026